No usé aparatos ortopédicos, No jugué fútbol americano, No tengo una empresa camaronera, Y menos fuí a Vietnam....
No destapé Watergate, No conocí a Kennedy, No tengo un amigo invalido, Y menos corrí por Chile....
La verdad nunca fui muy rápido corriendo, cuando jugaba ping-pong estaba lejos de su nivel, Si me limpio la cara no queda el símbolo de "smile", Y si le hubiese enseñado a bailar a Elvis, éste sin lugar a dudas no sería "el Rey"....
Bueno, mi madre siempre me dice que la vida es una como una caja de chocolates, pues nunca sabes lo que te va a tocar.....
No se trata de un viaje a mi Tibet interior, ni mucho menos mi adhesión a creencias que prohiban su uso, no me lo robaron, ni tampoco se me extravió, no es por moda, ni por ser mina, no es de caprichoso, ni menos de taquilla.....
.......Y si bien es algo extraño, que hoy en día alguien no quiera ocupar un celular, la verdad es que le ha costado más al resto adaptarse que a quien escribe.
Los beneficios son claramente más que los inconvenientes, en primer lugar me he librado de la adicción propia que producen estos aparatos cada vez más delgados y pequeños(tal vez en el futuro se implantarán chips de telecomunicaciones a los fetos), y en segundo lugar, es impagable el hecho de no recibir llamadas que no quiero recibir pidiendo favores que no quiero hacer, de esperar mensajes que nunca van a llegar, y de enviar otros con aroma a ron.....
......en definitiva, me otorga libertad; libertad para hablar con quien yo quiera, a la hora que quiera......a fin de cuentas, las personas que me necesiten siempre se podrán comunicar conmigo utilizando los vasitos de yogurt unidos por un hilo.....
Esta sala de espera sin esperanza, Estas pilas de un timbre que se secó, Este helado de fresa de la venganza, Esta empresa de mudanza, Con los muebles del amor.
Esta campana muda en el campanario, Esta mitad partida por la mitad, Estos besos de Judas, este calvario, Este look de presidiario, Esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas, Estas ganas de nada menos de ti, Este arrabal sin grillos en primavera, Ni espaldas con cremalleras, Ni anillos de presumir.
Esta casita de muñecas de alterne, Este racimo de pétalos de sal, Este huracán sin ojos que lo gobierne Este jueves, este viernes Y el miércoles que vendrá.
No abuses de mi inspiración, No acuses a mi corazón, Tan maltrecho y ajado Que está cerrado por derribo. Por las arrugas de mi voz, Se filtra la desolación, De saber que estos son Los últimos versos que te escribo. Para decir “condios” a los dos Nos sobran los motivos.
Este museo de arcángeles disecados, Este perro andaluz sin domesticar, Este trono de príncipe destronado, Esta espina de pescado, Esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas, Esta horma del zapato de Barba Azul, Qué poco rato dura la vida eterna, Por el túnel de tus piernas, Entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra cínica y dolorida, Con su terco knock knocking´in heaven´s door. Estos labios que saben a despedida, A vinagre en las heridas, A pañuelo de estación.
Este Land Rover aparcado en tus dudas, La rueca de Penélope en Luna Park, Estos dedos que sueñan que te desnudan, Esta caracola viuda, Sin la pianola del mar.
No abuses de mi inspiración, No acuses a mi corazón, Tan maltrecho y ajado Que está cerrado por derribo. Por las arrugas de mi voz, Se filtra la desolación, De saber que estos son, Los últimos versos que te escribo, Para decir “condios” a los dos Nos sobran los motivos.